lunes, 13 de agosto de 2012

Día Dos: La Familia



Una de las primeras cosas que note esa mañana fue que amanece realmente temprano en Panamá, apenas pasaban de las 6:00 a.m. y el sol ya iluminaba la habitación, mire a mi alrededor y sonreí al ver que seguía ahí, rápidamente toque mis labios, esos que hacia unas horas la habían besado y no pude evitar sonreír y luego mire mis manos quería recordar la sensación de su piel en ellas... ¡No! Quería sentirlo de nuevo.
Mi celular comenzó a vibrar alrededor de las 8:00 a.m. Sonreí al ver su número en la pantalla –Aló?- no había tanto ruido de fondo ni voz entrecortada, usábamos la misma compañía, detalles tan pequeños que uno no tendría idea que fueran tan relevantes, Rck traía el desayuno. Hay pocas alegrías tan grandes en la vida como la que sentí al abrir la puerta y saber que era ella, tome las bolsas con el desayuno y las coloque en la mesa tan rápido como pude mientras ella cerraba la puerta; la mañana se fue entre besos y arrumacos y más rápido de lo que hubiera deseado era hora de salir.
Rck sostuvo mi mano durante gran parte del camino, debo reconocer que estaba algo nerviosa aun cuando había hablado con sus hermanos antes e incluso con su mama ahora sería en persona. Apenas llegar no pude evitar mirar todo el lugar una y otra vez, recordaba algunas partes y otras eran solo puntos en blanco que ¡no quería olvidar nada!.  Salude a sus hermanos, sus papás y finalmente pasé a su habitación.
Había pasado tanto tiempo ahí atreves de la pantallita de mi ipod, había visto todo pero nada con detenimiento, no pude mirar o hacer mucho sin que sus hermanos aparecieran por ahí, era divertido verlos ir de un lado para otro y a la vez un tanto frustrante, quería besar a Rck, quería abrazarla y solo quedarnos ahí como tantas veces antes habíamos hecho… Así que mejor repartí los dulces que llevaba entre sus hermanos esperando ver reacciones: mazapanes, duvalines, pulparindos, gomitas agridulces, chocolates, le di algunos regalos a sus papás y después pasamos a cenar.
Hablamos sobre México, Panamá, cuánto tiempo me quedaría allá y las actividades por hacer… todo era como hasta ahora había sido: simple, natural. Y aun que debo reconocer que tuve que contenerme un par de veces para no decir “amor…” cuando me dirigía a Rck todo paso tranquilo, miramos algo de televisión, charlamos, jugamos con sus hermanos. -Si me veo- le dije casi al final de la velada, -si?- me pregunto con una sonrisa.
La parte más difícil de ir a su casa y conocer a su familia? No poder besarla a placer, al menos en el apartotel podía besarla cuando me diera la gana…

No hay comentarios.:

Every day I wake up next to an angel more beautiful than words could say, They said it wouldn't work, but what did they know? 'Cause years have passed, but we still here today